capitulo dos
El niño despertó en medio de la noche, con un estomago vacío que gritaba por comida. Miró a su alrededor y vio a sus padres, inconscientes y borrachos, en un rincón de la habitación. Sus hermanas dormían en la misma cama, pero él sabía que algo no estaba bien. La hermana más pequeña estaba llorando y no había forma de consolarla. La mayor trataba de hacer que todos jugaran juntos para distraerlos, pero el niño podía ver en sus ojos la tristeza y el miedo.
Este niño, que apenas tenía unos pocos años, ya había aprendido demasiado sobre la dura realidad de la vida. Vivía en un pequeño pueblo al borde de una presa, donde la pobreza era una constante. Pero aún así, veía cómo otras familias lograban ser felices, a pesar de las adversidades. ¿Por qué ellos no podían tener esa misma suerte?
Mientras miraba por la ventana, esperando ver a alguien que pudiera ayudarlos, el niño se preguntaba qué había salido mal en su vida. ¿Por qué sus padres habían elegido el alcohol en lugar de cuidar de su familia? ¿Por qué él y sus hermanas tenían que sufrir tanto?
Pero a pesar de todo, este niño no perdió la esperanza. Sabía que algún día su situación cambiaría y encontraría una forma de escapar de la pobreza y la adversidad. Y mientras tanto, seguiría luchando, aprendiendo y creciendo, hasta que llegara ese día.
Mi abuela es una señora mayor, con un aspecto delgado y una cara triste. Sus ojos están caídos y su sonrisa es tenue, una mezcla de tristeza y felicidad. No puedo entenderla, al igual que todos en este lugar, ella es infeliz. Su hijo, mi padre, nunca vivió así. Antes, tenían tiempos de abundancia, pero ahora todo ha cambiado y no sé qué está pasando. Le pregunto a mi abuela por qué no tengo derecho a comer como los demás en este lugar, pero ella solo me contesta que antes había mucha comida, pero justo en el año en que nací, todo cambió y comenzó a faltar. Me habla de los gobiernos, los países, los problemas entre ellos y de culpas que no entiendo, no sé lo que significa ni qué es todo aquello. Mi abuela solo me mira y me dice "tranquilo, mi nieto, ya crecerás y entenderás".
Me levanto temprano en un sábado más, con la sensación de que el día será difícil. Me dirijo a la cocina en busca de algo para desayunar, pero encuentro solamente una habitación vacía y silenciosa. Mientras miro hacia el cuarto, veo a mis padres todavía durmiendo profundamente, afectados por la bebida de la noche anterior.
Me acerco a ver a mis hermanas, a la mayor le pregunto cómo se encuentra, pero solo me dice que es mejor que me vaya a dormir y espere a que pase el día. La pequeña duerme profundamente, finalmente descansando después de llorar toda la noche.
Mientras miro a mi alrededor, me doy cuenta de que este día será igual que todos los demás, sin nada nuevo que ofrecer. Sin comida para desayunar, sin oportunidades para hacer algo divertido, y sin nadie que pueda brindar un poco de alegría en mi vida. Pero, a pesar de todo, trato de seguir adelante y esperar un día mejor.
A pesar de la tristeza que siento al acostarme solo y mirar el techo sin poder dormir, sigo las órdenes de mi hermana mayor y me levanto cuando ella sale de la casa sin arreglar su cabello ni lavarse los dientes. Me siento en la cama y veo a mi hermana menor moviéndose en sueños, pero no despierta. Decido salir a la parte trasera de la casa a jugar con lo que encuentre, pero escucho a mi hermana mayor llamándome. Entro y la veo ofreciendo leche y un pedazo de pan a mi hermana menor. Tomo el jarro y bebo toda la leche rápidamente. Mi hermana mayor solo me mira y me dice que aún ella no había tomado. No sé qué decir y ella toma el pan y lo divide en tres para compartirlo con nosotros. Con una sonrisa en su rostro, nos toma de la mano y nos saca afuera a jugar. Me siento feliz y olvido que mi hermana menor todavía no había tomado leche, y corremos juntos entre las casas.
Me detengo por un momento y miro a mi hermana, ella tiene una expresión triste en su rostro y sus ojos están llenos de incertidumbre. Me doy cuenta de que algo está mal y siento una opresión en el pecho. Me siento impotente al no poder hacer nada para ayudar a mi hermana y a mis padres.
Sigo a mis padres en silencio, tratando de comprender lo que está sucediendo. No puedo dejar de pensar en la tristeza en los ojos de mi hermana y en la incertidumbre de mis padres. Siento que algo ha cambiado en nuestra vida y no sé qué hacer para arreglarlo.
Llegamos a la tienda y mi madre compra algo de comida. Regresamos a casa en silencio, con una sensación de incertidumbre y tristeza flotando en el aire. Sigo a mi hermana y le doy un abrazo, tratando de ofrecerle un poco de consuelo en medio de toda esta incertidumbre. Aunque no sé qué sucede, sé que estaremos juntos como familia y superaremos cualquier obstáculo que surja en el camino.
Veo a mi padre caminando hacia la tienda con una radio en su mano. Ya sé que la radio no regresará, ya que es el intercambio por la comida que llevaron a casa. Mi padre gira hacia nosotros con una botella de alcohol en su mano, nos mira y nos manda a jugar fuera. Aunque es una rutina, no me pongo triste. Simplemente salgo y busco con quién jugar.
Veo a un grupo de niños jugando al futbol y corro hacia ellos para unirme. Jugamos juntos durante un tiempo y nos reímos mucho. Me olvido de todo lo demás y disfruto el momento con mis amigos. Después de un tiempo, veo a mi hermana mayor buscándome y me dice que es hora de regresar a casa. Me despido de mis amigos y regreso con ella a casa. Al entrar, veo a mis padres sentados en el sofá y me acerco a ellos para saludarlos antes de ir a mi habitación a descansar.
Mi hermana se acerca a mí con mi pequeña hermanita en brazos y me propone ir a tomar un baño a la orilla de la presa. Acepto con entusiasmo y salimos juntos. Mi hermana lleva consigo un balde, el cual utiliza para recoger agua limpia de la presa y llevarla con nosotros. Una vez llegados a casa, usaremos esta agua para lavarnos los pies antes de entrar. siempre lo hacemos antes de entrar a la casa. Estamos emocionados por disfrutar del baño y relajarnos en la orilla de la presa.
Cada mañana me despierto con la incertidumbre de lo que traerá el día. La tensión en el aire es palpable y las peleas entre mis padres son cada vez más frecuentes. Mi hermana mayor ya no asiste a la escuela, perdiendo así su futuro y su oportunidad de escapar de esta realidad. El hecho de que solo tengamos comida suficiente para sobrevivir es otra preocupación constante. A pesar de todo esto, trato de mantenerme positivo y espero ver a mis padres ser felices algún día, pero parece que el alcohol y los cigarros son más importantes para ellos. Cada día es una lucha por sobrevivir en este ambiente tóxico.
Mi hermana nos llevó a un lugar especial en el monte, alejado de la casa. Había hecho un pequeño círculo limpio entre las matas y allí pasamos el día. No sabía el por qué de esta escapada, pero mi hermana solo nos dijo que íbamos a venir allí todos los días y solo regresaríamos por la noche. Era un lugar fresco y tranquilo, donde podíamos alejarnos de las peleas y la rutina de la casa. Mi hermana parecía tener un propósito en llevarnos allí, pero por el momento, disfrutamos del día juntos en ese lugar especial.
Mi hermana, que siempre ha sido protectora y cuidadosa, nos llevó a mi hermana pequeña y a mí a un lugar escondido en el monte. Durante cuatro días, hemos pasado el día allí mientras mi hermana mayor se preocupaba por la salud de mi hermana pequeña, que parecía estar afectada por la frialdad y la humedad. Sin embargo, hoy todo cambió. Después de almorzar en casa de unos vecinos amables, mi hermana corrió hacia nosotros con la menor en brazos, diciéndonos que corriéramos hacia el monte. Pero no tuvimos tiempo, y fuimos montados en un automóvil por personas desconocidas. Mi hermana mayor lloraba y miraba hacia atrás mientras nos alejábamos de nuestra casa, pero me tranquilizó diciéndome que todo estaría bien. Finalmente, llegamos a una ciudad desconocida con casas más grandes y bonitas, y entramos en una casa enorme
en este lugar hay varias mujeres que nos miran riendo y tratando de que no lloremos y que sonrieramos, no se donde estoy ,nos dan un baño nos ponen ropa nueva y nos dan de comer ,luego nos sientan a ver televisor y en eso llega un coche con varios niños mas que viven tambien en este lugar, estaban de paseo , los saludo y no se que esta pasando,mi hermana la menor ya no esta con nosotros ahora esta en el hospital con asma ,
mi hermana la mayor me explica que estamos en un hogar temporal, que nuestros padres no pueden cuidar de nosotros en este momento y que aquí vamos a estar bien, pero aun así, no entiendo porque mi hermana la menor está en el hospital, me siento perdido y triste, extraño mi casa y a mis padres, pero sé que mi hermana la mayor solo quiere lo mejor para nosotros. Me preocupa mi hermanita en el hospital, pero trato de ser fuerte y sonreír para hacer feliz a mi hermana. Espero con ansias el día en que podamos estar juntos como familia nuevamente
Me siento confundido y asustado por la situación en la que estoy, pero al mismo tiempo agradecido por tener un techo y una cama cómoda para dormir. No entiendo cómo pude tener todas estas comodidades de la noche a la mañana. Mi hermana pequeña está en el hospital con asma, y estoy preocupado por ella. Aunque el lugar en el que estoy es agradable y las personas aquí son amables, todavía no entiendo lo que está pasando y por qué estoy aquí. Espero que mi hermana mayor tenga una explicación y que mi hermanita se recupere pronto.
hoy amanecio y me despierto sobresaltado, me levanto confundido todavia me sentia como en donde vivia anteriormente, veo todo a mi alrededor y no quiero levantarme, unas de las señoras que nos cuidaba nos dice que nos levantemos para llevarnos al baño a sepillarnos y a bañarnos para desayunar
pero algo en mi interior me dice que algo no esta bien. Me visto y me dirijo al baño, mientras me echo agua en la cara intento recordar que fue lo que sucedio, pero todo es un borrón. Desayunamos y nos sentamos a ver televisión, pero mi mente no puede concentrarse, sigo sin entender como llegue aquí y porque estoy aquí. Salgo a dar un paseo por el jardín y veo a los demás niños jugando, pero siento que algo falta, algo importante. Regreso a la casa y pregunto a las señoras que nos cuidan, pero nadie quiere responder mis preguntas, solo me dicen que estoy a salvo y que todo esta bien. Sigo sin entender, sigo buscando respuestas y esperando encontrarlas pronto.
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